
Fotografías: Alejandro Vargas
En el marco del día mundial del agua, pobladores de Ocuilan, Estado de México, se manifestaron por la tala ilegal que ha azotado por casi 20 años en el bosque de la comunidad indígena Tlahuica, de San Juan Atzingo, cuyo crimen ambiental ha arrasado con aproximadamente media zona boscosa.
Eduardo González Gómez, presidente del Ayuntamiento Tlahuica de Atzingo, lamentó que por casi 20 años han solicitado apoyo de las autoridades federales, pero no han tenido respuesta, a pesar de que el daño al bosque es visible desde las carreteras.
“Por la tala ilegal que se ha estado dando en los últimos 20 años en nuestra región, de las aproximadamente 12 mil hectáreas de bosque que hay de pino, encino, oyamel estimamos que se han devastado, se han alterado profundamente y seriamente cerca de 6 mil hectáreas”,
denunció.

Derriban hasta 300 árboles al día
Agregó que no solo han creado autodefensas, también han investigado los nombres y direcciones de los taladores, así como los predios donde se encuentran los cerca de 20 aserraderos clandestinos en las comunidades de Santa Lucía y Santa Martha, quienes acusan de ser responsables de talar en cantidades industriales.
“Por cada aserradero clandestino cuando menos – por decir lo menos – talan 10 árboles al día y entonces si los multiplicamos por 20 estaríamos hablando de que son 200 árboles, pero eso es cuando menos porque en promedio hemos calculado que se derriban 300 árboles diarios”,
explicó.

Ya es delincuencia organizada
Por su parte, Raúl Raymundo Hermenegildo, Jefe Supremo Tlahuicam, señaló que es necesaria la presencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), ya que se están enfrentando a personas del crimen organizado con armamento de alto calibre, mientras que la Guardia Nacional (GN), a pesar de tener una base cercana, no brinda apoyo.
“Esa tala ya viene arrastrando como unos 15 o 20 años, pero hoy se ha soltado más… es que ya es una delincuencia organizada de esos hombres que están derribando árboles”,
lamentó.

Nadie investiga a los compradores
El problema ya es grave, pues han visto cómo sus arroyos, ríos y manantiales se han secado, lo cual están seguros que está relacionado con la tala ilegal y desmedida en el bosque de la región.
“Aquí al lado está un río que corría a cada año mucha agua y ahorita ya se apagó, ya se están perdiendo los mantos acuíferos, la flora y la fauna están desapareciendo”,
manifestó.
Debido a esta situación, este viernes tomaron la decisión de bloquear las carreteras de Santa Martha a lagunas de Zempoala y hacia Chalma, con el objetivo de llamar la atención de las autoridades y frenar lo que consideran como un ecocido
