
Altavoz Noticias Fotos Alejandro Vargas
“¿Quieren ver un muerto? Le preguntamos a las autoridades si eso quieren, porque tope donde tope, vamos a defender nuestro patrimonio. Si vemos a un tirador de droga, lo vamos a linchar, si vemos a un asaltante, lo vamos a retener. Si no hay seguridad, la vamos a proporcionar nosotros”, amagó uno de los vecinos del Fraccionamiento Rincón El Álamo, en Almoloya de JUárez, en donde el fin de semana sacaron a más de 10 personas, presuntos delincuentes, de viviendas que habrían invadido previamente y que usaban para delinquir.
De acuerdo con el administrador, en el fraccionamiento hay más de mil 500 viviendas, de las que 700 se encuentran abandonadas, algunas invadidas por paracaidistas y delincuentes, la mayoría dedicados a la venta y consumo de drogas, robo a casa habitación y asaltos a mano armada. El entrevistado, quien pidió reservar su nombre por seguridad, explicó que

Detalló que desde septiembre pasado asumió la administración y luego de varios meses de investigación, en diciembre se creó un grupo vecinal que siguieron a los presuntos delincuentes, identificaron en dónde vivían, cómo operaban y desde a dos meses a la fecha escaló el delito. “Por eso se unieron más vecinos a la causa y es por eso que el domingo arremetieron contra ellos”, afirmó.
Si bien son varias casas invadidas, sólo seis fueron identificadas como las más graves, donde habitaban integrantes de una célula delictiva, en tres de esos casos pudieron contactar a los dueños de dichas propiedades, en el resto no lo lograron. Aunque detuvieron y golpearon al menos a 14 personas, ante el Ministerio Públicco las autoridades únicamente presentaron a ocho personas, quienes fueron puestos en libertad pues el delito fue allanamiento de morada y por los asaltos no los responsabilizaron, pues pese a que fueron halladas armas de fuego de grueso calibre y drogas, no fueron pruebas suficientes, alegó el administrador.
En este sitio sólo llegan taxis colectivos, el transporte público de pasajeros no tiene una ruta y la distancia, junto con la inseguridad son una fórmula que ha obligado a muchos vecinos a dejar sus viviendas. En el fraccionamiento hace falta luz, hay zonas inseguras y aunque han entregado al ayuntamiento solicitudes de atención, vigilancia y electrificación, no hubo respuesta.

“Este año en enero nos dimos la tarea de acercarnos al municipio y darle conocimiento al presidente municipal sobre la situación de la delincuencia, la falta de alumbrado público y sólo tras los hechos del domingo es que acudieron las patrullas, pero antes sólo venían de entrada por salida”, afirmó el administrador.
En el recorrido por el fraccionamiento se observaron varias viviendas abandonadas, la mayoría con grafiti y dentro de las viviendas donde habitaban los presuntos delincuentes había restos de drogas, montones de ropa, basura y figuras de Malverde, la Santa Muerte y otros objetos. Los vecinos reprocharon que las autoridades no hayan intervenido antes y uno de ellos, aseguró que estaban hartos de la inseguridad y el cinismo con el que se conducían los asaltantes, pues incluso si robaban motocicletas, las pintaban y usaban en el mismo fraccionamiento, con total impunidad.

“A todos los asaltantes, los que vengan a tirar droga, vamos a golpearlos o los vamos a matar. Tope donde tope, porque ya no estamos de acuerdo con que nos estén robando, ni queremos que vengan a drogar a nuestros hijos, lo que queremos es paz y si va a haber represalias, si ellos agarran a alguien de los vecinos y lo llegan a golpear, vamos a responder. Todos los hombres del fraccionamiento vamos a defender”, aseguró uno de los vecinos.
