
Altavoz Noticias
En cenizas fue como quedó el material almacenado en la bodega de mil 400 metros cuadrados dentro de la Central de Abasto de Toluca que se incendió la noche del miércoles, huacales, cajas de unicel, plásticos y otros contenedores que significaron la inversión más fuerte del año para los propietarios y el trabajo de aproximadamente 150 familias, quienes dependen de estos espacios, pero que se consumieron al 100%.
Para los locatarios o condóminos, como se conoce a los propietarios de los negocios dentro de la central, lo más importante es señalar que el siniestro no fue provocado por un intento de extorsión, ni por grupos criminales, se trató de un corto circuito. La razón por la que insisten en que fue un incidente, es porque hace meses un incendio acabó con la vida de nueve personas, presuntamente a manos de un grupo de supuestos criminales, integrantes de la mesa directiva que administra el lugar, en un intento por apropiarse de los lugares de comerciantes.
“No fue provocado, incluso los compañeros afectados pueden dar fe de este hecho. Ellos pueden dar cuenta de lo que pasó. Nosotros estamos solicitando a la gobernadora Delfina Gómez que nos apoye, para que no sea mermada la economía de los locatarios por esta situación”, dijo.

Pidió a la ciudadanía que no tema, y difundir que el incendio no fue una situación de índole personal contra algún locatario y tampoco provocado por algún grupo delictivo, sino que la Central de Abasto es una zona segura.
Vicente Esquivel Lopez es uno de los propietarios y de los afectados, dijo que lo ocurrido no es por el pago de derecho de piso, “afortunadamente trabajamos libremente, no es ese tipo de problemas. Damos gracias a la administración que nos ayuda en todo lo posible y es un lamentable accidente”.
Mira la bodega incendiada y derruida, dice que es un trabajo en el que ha dedicado toda su vida, son 30 años de almacenar materiales en este espacio. Comentó que no tenía seguro, no hay forma de recuperar lo invertido, pues al ser material flamable, era imposible conseguir un respaldo de esa naturaleza, así que lo que se quemó, se llevó la mayor parte de la inversión hacia el último bimestre del año.
A lo largo del día continuaron los trabajos de remoción de escombros en para impedir más daños. “Para nosotros es muy duro ver lo que pasó, lo perdimos todo en la época más, más importante del año, de hecho teníamos mucho material justo porque viene una de las temporadas más importantes y de más ventas, por eso creció así el fuego”, lamentó
