
Lo que para algunos es algarabía por las próximas fiestas decembrinas, para otros los días pasan normal y con incertidumbre, principalmente para todas aquellas familias que esperan afuera del hospital para el niño en Toluca.

Tal es el caso de Carmela, quien aguarda dentro de una casa de campaña cubierta con hule, esperando noticias del estado de salud de su pequeño quien sufre de una enfermedad cardíaca.

“Es complicado y triste, porque son muchos niños que luchan por vivir por diferentes enfermedades, el mio es del corazón se puso malito y llevamos 15 días aquí”

El tiempo y las fechas se pierden para quienes han convertido las áreas verdes y banquetas de Paseo Colón en su hogar.
“Pues es duro vivir en estas condiciones, pero que le hacemos la vida de nuestros pacientes está primero y tenemos que aguantar todo”

A esto se suman las inclemencias de las bajas temperaturas, por las noches el frío traspasa las paredes de tela o lona de las casas improvisadas que arman.
“En la noche preferimos salir a caminar, porque no se puede estar acostado, los huesos duelen del frío”

Para ellos no importa si son vísperas de navidad, para ellos no importa la cena con la familia, ni el frío, ni dormir en una cama, para ellos lo importante es ver salir a sus pacientes aquellos niños que luchan por su vida.
